¿Quién se llevó mi aula?

Hace poco menos de 20 años, a todos los empleados de un gigante alemán de IT nos regalaron un novedoso libro que se titulaba “Quien se ha llevado mi queso” y que se volvió literatura obligada cuando hablamos del paradigma del cambio, el libro cuenta de una forma divertida la historia de cuatro personajes, y como cada uno de ellos reaccionan cuando factores fuera de su control cambian drásticamente su realidad

A partir de ese momento, no he visto más que la transformación que las nuevas tecnologías han hecho en todas las industrias que conozco. Para empezar, dicha empresa fue adquirida y su marca desaparecida por otra más ágil y pequeña. La Internet del siglo XX dio paso a la web 2.0 donde los consumidores se convirtieron en los creadores, el poder de los grandes servidores se logró fraccionar y entregar en pequeñas cápsulas gestionadas (nube: nombre poco afortunado a mi parecer), y como piezas de dominó, empezaron a modificarse las industrias productivas: La venta al menudeo, la manufactura, las finanzas con los microcréditos y más recientemente la industria del entretenimiento, hospitalidad y taxis; Hoy la economía mundial ha tenido que reescribir sus reglas en pos del desarrollo económico y para hacer frente a las criptomonedas, y como en el libro, el queso parece haber desaparecido de un día para otro.

El aula está destinada a cambiar, nos toca decidir en qué

Hoy, gracias al COVID-19 me he releído el libro pero en esta ocasión tuvo mucho más sentido, puedo nombrar todas las analogías del libro, como si se hubiera sido un libro premonitorio vi claramente el vector de cambio en todas las industrias, y por supuesto que ahora veo el mismo patrón en la educación, pero la buena noticia es que, en las aulas, apenas está empezando. En un estudio reciente de Korn Ferry lo dejan claro, la educación es la industria que más ha resistido el cambio inminente; Todos lo hemos escuchado a estas alturas, la mayoría de aulas siguen funcionando como hace 200 años y muchos de sus alumnos no estarán listos para lo que sus futuros empleadores les van a pedir al graduarse, las habilidades del siglo XXI ya ni se mencionan como requisito, pero el que no las practique será rápidamente reemplazado por los que sí las tengan.

Estamos en el momento más emocionante para nuestra industria en siglos, sabemos que van a haber cambios radicales y aunque de seguro no podemos prever con exactitud lo que pasará, si que podemos voltear a otras industrias para ver el camino andado, y poner nuestras barbas a remojar. Ahora, la duda es, ¿quién eres? ¿Hem o Haw? Porque fisgón y escurridizo, ya han partido al laberinto.

Bibliografia: 

¿Quién se ha llevado mi queso? / Spencer Johnson ; tr. José M. Pomares.

INFORME: EDTECH, LAS HABILIDADES DEL FUTURO A UN SOLO CLIC